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FOTOS, IMÁGENES Y COMENTARIOS DEL HOTEL DU PALAIS DE BIARRITZ Y SU ENTORNO, QUE ESPERO LES MOTIVEN A ESCAPARSE A ESTE MÁGICO LUGAR

 
 

 

    Después de haberme dejado seducir hace ya unas décadas por el embrujo del más emblemático y centenario hotel de lujo que hay en Europa sobre el Océano Atlántico, he decidido compartir con todos mis seguidores, ya sean de nivel Premium o menos afortunados, pero no por ello faltos de sensibilidad, la experiencia increíble de pasar dos días en la Suite que solía utilizar el Exrey sátrapa de Egipto, Farouk, colindante a la del gran compositor ruso Stravinsky.

    Victor Hugo, ya en 1843, también se sintió fascinado por el encanto invernal de las casitas blancas con tejados rojos, sobre verdes praderías que componían la pequeña población de este puerto ballenero desde el S. XI, donde el aguerrido Mar Cantábrico domina su espacio con la fuerza de sus olas.

    Pero fue la guapísima aristócrata granadina, Eugenia del Montijo, condesa de Teba y emperatriz de Francia, después de casarse en Notre Dame con Napoleón III, quien dio a esta villa marinera el renombre y Fama internacional que tiene en la actualidad, pasando en el Palacete Villa Eugenia que le construyó su marido, en recuerdo de sus baños de niñez, los 16 veraneos más glamurosamente coronados que en el Universo pudieran existir hasta el año 1870, en que por razones de estado, nunca volvieron después de convertirla en “La playa de los Reyes y la Reina de las Playas”.

    En 1880 la Banca Parisienne compra el Palacete de verano, reconvirtiéndolo en Casino-Hotel en 1903; a los dos años se incendió, pero el espíritu de la Emperatriz española de los franceses, renace de sus cenizas y se reinagura ampliado en el edificio actual en Octubre de 1905.

    En la excelente web del Hotel, www.hotel-du-palais.com, tiene casi toda su información histórica, pero yo espero a través de los pequeños comentarios en los pies de mis fotos, conseguir que todos Udes. sueñen en ir a Biarritz, y alojarse en el Hotel du Palais y emocionarse con sus recuerdos.

    La cantante Shakira, estuvo acompañada por su hermano en enero del pasado año viviendo la magia del Spa Imperial Guerlain en este iningualable hotel de Lujo Clásico, orgullo de la hotelería francesa y universal, que dirige con maestría desde hace décadas Jean Louis Leimbacher, acompañado como jefe de ventas por otra española joven, culta, bella y eficiente, llamada Elena Bustamante, con un reto de gigantes, que es conseguir mantener abierto durante todo el año este Templo del Glamur hotelero internacional.

    Como cotilleos históricos, para que aprendan las madres a bien situar a sus hijas guapas con esposos ricos y famosos, Doña Maria Manuela, que era una aristócrata con raíces escocesas, y que los tenía bien puestos, casó a sus dos únicas bellas y un poco sosas hijas, con dos de los mejores partidos de la época, el Emperador Napoleón III y el Duque de Alba.

    El Rey Emperador Napoleón III, que era un admirador de todo tipo de bellas damas, quiso negociar con la madre de Eugenia, la posibilidad de disfrutar los dones de esa joven belleza granadina y Doña Maria Manuela le indicó como el único camino pasar previamente por la vicaría de la Iglesia de Notre Dame, para poder saborear a fondo el bombón de su hijita.

    Las monarquías tradicionales europeas consideraron al Bonapartista Napoleón III, un “parvenue” en la Casta Elitista de las cabezas coronadas y como estadista fue un completo desastre con aires de iluminado Emperador de la nada, algo parecido al expresidente Zapatero.

    Pretendió crear el Imperio de México, nombrando Emperador a su recomendado y protegido, el Archiduque de Austria, Maximiliano I, que después de tres años de efímera aventura política, los soldados republicanos de Juárez lo fusilaron con sus dos generales.

    La Guerra con Prusia, que perdió, le hizo abdicar, exiliándose en Inglaterra en 1870.

    Quizás la construcción del Canal de Suez, que después de diez años de obras inauguró en 1869 su consorte la Emperatriz Eugenia de Montijo, fue una de sus iniciativas más exitosas, sin olvidar que tenía un ADN de Don Juan impenitente, pues al poco de casarse y tener un solo hijo que mataron en Sudáfrica los Zulúes con solo 23 años, dormían en estancias separadas con la Emperatriz y así podía hacer el trenecito y otros juegos eróticos con su gran corte de infieles y atractivas admiradoras, a las que según dicen, para envidia del italiano Sr. Ligón Berlusconi, las dejaba siempre muy satisfechas.

    Lean los pies de las fotos que he mimado para su disfrute, pues contienen comentarios históricos, turísticos y gastronómicos que les serán de gran utilidad en su próxima visita a Biarritz, que seguro les encantará.

    Para mis seguidores más fieles y románticos del nivel superfashion, les recomendaré algunos alojamientos mágicos próximos que seguro les enamorarán:

    En Brantôme, la Venecia del Perigord, www.moulinabbaye.com

    En Eugenie-Les-Bains, Les Prés d´Eugenie, www.michelguerard.com

    En Saint Emilion, www.hostelleriedeplaisance.com

    En Saint-Jean-de-Luz, www.parcvictoria.com

    En Lacave-Lote, www.chateaudelatreyne.com

    Y en Saint-Jean-Pied-de-Port, www.hotel-les-pyrenees.com

    Estoy totalmente convencido que ninguno les defraudará, pues todos practican una hotelería de mimoso lujo, que tiene y siempre tendrá exquisitos adictos, pues es intemporal como el amor en estado puro.




Cada vez que el destino me depara la gran suerte de poder cruzar la verja a este histórico hotel, sencillamente a pesar de ser del S.XIII, me emociono, ya que este es un lugar hors du temps.





Para los amantes del golf, Biarritz es un claro objeto de deseo ya que atesora a 30 km. de sus alrededores 12 campos maravillosos, entre los que destaco el Golf de Biarritz Le Phare de 1888, situado a menos de 1 km. del Hotel du Palais y que es el segundo más antiguo de Europa.





Estoy haciendo para mis miles de seguidores el recorrido virtual de compartir esta emoción, que es vivir a mi lado esta lujosa y mágica experiencia hotelera.





En 1835, una preciosa niña granadina con 9 años, Eugenia Condesa de Teba, acompañada de su madre, la Condesa de Montijo, se enamoró de la magia de este pequeño puerto ballenero desde el S.XI.





En el año 1950, se incorporó al hotel, la piscina climatizada de agua salada más glamurosa de toda la Europa Atlántica , donde un público especialmente chic, come al aire libre en su restaurante Hippocampe





La terraza exterior de su restaurante más emblemático con una estrella Michelin, “Villa Eugénie”, es sencillamente de otro mundo.





Lugares como el Hotel du Palais deberían ser declarados Patrimonio de toda la Humanidad y como los viejos rockeros, ni el tiempo podrá oscurecer su gran oficio hostelero.





Aunque en verano Biarritz está a rebosar de millonarios, famosos y turistas, es en invierno cuando a Victor Hugo y a un servidor nos encanta observar, sobre todo en días de mala mar, cómo nos muestra esta pequeña villa ballenera su atractivo casi etéreo.





Victor Hugo, en 1843, se sintió seducido por sus entonces pequeñas casitas blancas, con tejados rojos, construidos sobre verdes praderías al lado de un mar agreste y feroz.





El faro de Saint Martin, vigila la Grand Plage y la fuerza surfera de sus grandes olas. También es una atalaya perfecta para divisar ballenas. Si se animan a subir sus 248 escalones, podrán contemplar un atardecer de postal, sobre el Golfo de Vizcaya y la desembocadura del río Bidasoa.





El hotel, reinaugurado en 1905, después del grave incendio que sufrió, atesora todos los recuerdos de Villa Eugénie, construida como Residencia Imperial veraniega por Napoleón III a su esposa la Emperatriz Eugenia de Montijo en 1854, al año de casarse en Notre Dame de Paris, como recuerdo de su infancia.





El hotel tiene 124 habitaciones y 30 lujosas Suites o Apartamentos, utilizadas por lo más florido de la aristocracia, de las finanzas, del mundo del arte, del deporte o de la política.





En el Restaurante La Rotonde, donde también se desayuna, se celebró en 1922 el famoso Baile del Segundo Imperio, presidido por el Rey Alfonso XIII y el Shah de Persia.





Les recuerdo que es obligatoria la chaqueta para cenar tanto en La Rotonde como en Villa Eugenie, pues estamos en uno de los últimos templos de la Gran Hotelería Clásica.







Las pocas mesas de su coqueto restaurante estrella Villa Eugenie, hacen muy recomendable la reserva con mucha antelación y no olviden probar uno de sus platos estrella, que es para mí; el lomo de lubina a la sutil crema de vino blanco del Domaine “Brana” de Irouléguy, con unos gramos de caviar. Su precio de 85€ les permitirá vivir más que una experiencia gastronómica. Y si sus economías se lo permiten, relájense, olvídense de todas las Crisis y saboreen despacito un Château Lafitte Rothschild de 1954 o un más actual Château Petrus de 1976.





La barra de su salón es el rincón favorito de mi amigo Arturo Seco y de Guzmán, que tiene una de las mejores colecciones de Arte Chino que hay en toda Europa y que le encanta visitar el Museo de Arte Asiático que tiene Biarritz.





A mis queridos seguidores Premium, que siguen siendo millonarios a pesar de la gran Crisis que nos ha regalado el genial expresidente Sr. Zapatero, les pido que no se acongojen y sigan consumiendo como si el mundo se acabara el año que viene, pues solo se vive bien o mal una sola vez y visitar el Hotel du Palais, seguro que les relajará y ayudará a que la necesaria rueda del consumo siga creando empleos.





Me place presentarles a la bellísima y cultísima Emperatriz de los franceses, la granadina Eugenia de Mortijo, esposa de Napoleón III, que convirtió durante 16 años hasta 1869 a Biarritz en la Playa de los Reyes y la Reina de las Playas. Esta aristócrata española solo tenía tres títulos de Marquesa, cuatro de Condesa, uno de Vizcondesa y otro de Dama de la Real Órden de Maria Luisa, ahí es nada queridos amigos de Nindunguilandia.





Cómodo y luminoso salón de la Suite 313-14 donde me alojé y que tiene el nombre de unos de sus huéspedes ilustres, el exrey de Egipto Farouk, el que le dijo al periodista Jaime Peñafiel que en pocos años sólo quedarían los cuatro reyes de la baraja y la reina de Inglaterra.





El dormitorio de mi Suite está rodeado por la del compositor ruso Igor Stravinsky, a la de Winston Churchill, que como la familia Real Inglesa, eran huéspedes ilustres del Hotel du Palais.





Esta es la idílica mesa con vistas, del restaurante La Rotonde, donde a las 20 horas fuimos a cenar. Mi sencillo menú se compuso de una deliciosa sopa de pescados tipo bullabesa, con rouille y croutons, una pularda de las Landas al estilo Emperatriz y de postre una crema quemada catalana acompañada de un suave vino del Médoc tinto embotellado en el Chateâu Layauga-Duboscq del año 2006, que no era muy caro y me encantó.





Para que vean que no me olvido, como el infiel Napoleón III de todas mis atractivas fans, me levanté muy pronto para vivir el amanecer crepuscular del Faro de Saint Martin, desde el balcón del salón de mi habitación.





La otra vista de la tranquila playa de Biarritz, desde mi solitario balcón, espero que la disfruten a mi lado.





Para no verme rodeado de celebrities que no se dejan fotografiar, bajé muy temprano para mostrarles el corazón de los 3.000 m2 de su emblemático Spa Imperial con Guerlain.





La cantante Shakira, que estuvo alojada en el Hotel el pasado Enero de 2011, creo que le gustó tanto el Spa Imperial y sus innumerables tratamientos relajantes que casi no salía del mismo.





La Talasoterapia ya la recomendaban los galenos de Francia en el Siglo XIX, pues las aguas puras y batidas atlánticas de Biarritz son muy ricas en oligoelementos y en algas, que dejan la piel como si fueran bebés. A mí, como estoy un poco pasado por ser del S.XIII, ya casi no me hacen efecto curativo alguno, pero hay que seguir probando.





A nuevos millonarios rusos como Román Abramovich, les gusta aparcar cerca sus mega yates y disfrutar las delicias de este Spa Imperial con Guerlain.





Estas tumbonas que se ven en el primer plano de la foto, normalmente están en una terraza exterior para relajarse en este amplio salón con una barra y un servicio exquisito para tomarse una tisana o un tentempié entre baños, saunas y masajes.





En la web del hotel están perfectamente explicados todos los tratamientos y en las paredes se ven fotos de las innumerables celebrities que se han alojado en este legendario lugar, creado en honor de una granadina universal, La Emperatriz Eugenia de Montijo, que murió en el Palacio de Liria de su cuñado el Duque de Alba, a los 94 años en uno de sus viajes a Madrid en Julio de 1920 y donde tienen un cuadro de la Emperatriz, pintado por Goya.





Pasear por la Grande Plage es una relajante maravilla, con la compañía de sano frio invernal.

El Casino Barriere, situado en el centro de la misma, tiene 3 restaurantes y numerosos espacios lúdicos para pasar con suerte noches inolvidables.






En esta foto se aprecia la silueta de muchos surfistas a la espera de la ola soñada, pero fue en 1957 cuando el productor Peter Viertel, marido de la actriz Deborah Kerr mientras rodaba en Biarritz una película, entusiasmado con la fuerza de sus olas, hizo que le enviaran desde California sus tablas y convirtió esta villa ballenera en la capital del surf en Europa.





Estoy dando un paseo hacia el Museo del mar, www.museedelamer.com , que tiene uno de los acuarios más sorprendentes de Europa.

Como me imagino irán varios días a Biarritz, les recomendaré algunos restaurantes que deben conocer:

El primero es Chez Ospi, que está en la calle Jean Bart, nº 6, Telf. 0559246498. Su relación precio-calidad es casi perfecta y además para los que no hablen francés, su pequeña pero inteligente e interesante carta está también en español y la niña atractiva que atiende sus doce meses es seda pura. Les recomiendo que prueben la sopa de calabaza con pato ahumado, 9€; la tarrina de Foie Gras con alajú, ciruela pasa al Armagnac y sirope al viejo Porto, 14€; las vieras con risotto de espárrago verde, cáscara de mandarina, cachitos de queso parmesano y crema azafranada, 21€; el turnedó de buey con salsa bordelesa, muselina de zanahorias blancas, níscalos salteados y avellanas tostadas, 22€; y de postre el Café goloso, 7€; Muffin de pera, higo asado, caramelo de leche y sorbete mascarpone, 7€. Con una botella grande de Evian y otra de sencillo vino tinto, 2010 de Graves, Clos des Pins, pagué con propina 110€, un regalo para el gusto y el bolsillo.






En el primer plano de la foto está el viejo y pequeño puerto de pescadores bajo la Iglesia de Santa Eugenia. Les recomiendo visitar muy cerca del Hotel du Palais la Capilla Imperial, dedicada a la Virgen de Nuestra Sra. de Guadalupe que construyó Napoleón III a instancias de Eugenia de Montijo en 1864.

Les seguiré aconsejando otros restaurantes en Biarritz algo más caros que Chez Ospi:

L´Atelier, pequeño bistro con cocina clásica francesa bien elaborada y un patio interior para poder fumar, las 5 entradas a elegir valen todas a 19€, los 2 pescados a 29€, las 3 carnes a 28€, y los 5 postres a a12€, más fashion y algo más caro Sissinou; para mis seguidores menos pudientes en una línea de precios parecido a Chez Ospi, los tres mejores son : 1º Le Clos Basque; 2º L´Instant y 3º Le Pim´pi, pero deben saber un poco francés ya que las cartas no están traducidas.






Vista del pequeño puerto de pescadores con típicos restaurantes para comer al aire libre, uno de los más recomendables es Chez Albert, www.chezalbert.fr y no olviden probar los famosos pimientos de Espelette que está a 20 km. de Biarritz y probar el vino Irouléguy, emblema vitivinícola del Pais Vasco Francés, también llamado el vino de los monjes, que encantó a Carlomagno.

La pequeña y artesanal cooperativa que lo produce en los Pirineos tiene su sede cerca de St. Jean Pied de Port, que está nada más cruzar la frontera por Roncesvalles y es una población medieval, sencillamente Maravillosa, donde hay un excelente hotel, donde aconsejo dormir, www.hotel-les-pyrenees.com.






El paseo hasta la Roca de la Virgen desde el Hotel du Palais estoy seguro que lo estarán disfrutando con pasión, pues el soleado día de Enero de 2012 era inconmensurable.

Otros productos y platos estrella de esta privilegiada y bellísima zona del Sudoeste francés son el Jamón de Bayona, el foie gras, la piperada, la tortilla francesa con trufas, la sopa bearnesa la Garbure, que es una especie de Cassoulet, como un cocido con patatas, zanahorias, alubias blancas, jamón, puerros, col, cebolla, ajo, perejil, pimiento, tomillo, laurel y lo que es más importante, varias alas y patas de confit de pato. El cordero de los Pirineos, el atún de San Juan de Luz, los chipirones en su tinta y el marmitako vasco, es obligado que alguna vez los prueben.






La Virgen de la Roca es un Icono de Biarritz que mandó construir Napoleón III en 1864, pero como la pasarela de madera a la Roca cedió por las tormentas en 1887 el famosísimo arquitecto Gustave Eiffel el de la torre parisina, construyó la que ven en la foto.

Los días de mar movida, sean cuidadosos ya que la mojadura si la cruzan está asegurada.

Otra curiosidad histórica es que en 1906 se produce en el Hotel du Palais el primer encuentro oficial entre el Rey Alfonso XIII y su futura esposa la princesa Ena de Battenberg, que tenía una madrina de pila excepcional a la Emperatriz Eugenia de Montijo.






En esta pequeña cala-playa protegida por el Viejo Puerto, que le da su nombre, era la preferida de la Emperatriz Eugenia de Montijo, que fundó el Club de los Osos, pues sus socios se bañaban obligatoriamente todos los días del año. Otra de las muchas curiosidades de la vida de esta longeva Emperatriz es que cultivó en una de sus fincas en Baños de Rioja vides para producir vino.

Actualmente www.bodegaslaemperatriz.com crea unos prestigiosos y premiados vinos en recuerdos de su afición agrícola.






Última foto del viejo Puerto de Pescadores con el Hotel du Palais al fondo.

Biarritz tiene aeropuerto próximo, hipódromo y el TGV les puede llevar a Paris en sólo 4 horas y 45´.

Muchos la llaman la California europea y hasta tiene además del Museo del Chocolate, una pequeña playa con el nombre de Marbella.

No olviden visitar su recoleto y multicolor mercado y probar en alguno de sus puestos unas ostras con una copa de champagne, pues a mis seguidores Premium como a mí, la Crisis que está atormentando España, nos la refanfinfla y debemos luchar contra ella consumiendo al máximo y si es posible despertar por la mañana desayunando en el Hotel du Palais, donde hacen y se me olvidaba contarlo, un Gateaux Basque con sus cerecitas rojas, sin ninguna duda, el mejor de los muchos que he probado en mi larga vida, de noveno dan hotelero, desde el Siglo XIII.









Se me están acabando las fotos y no podré contarles tantas cosas de interés que deberán Udes.

buscar en Internet antes de viajar a Biarritz y escuchar la canción de Concha Piquer, sobre Eugenia de Montijo, que era una casi victim-fashion de la moda neoclásica que puso en boga Maria Antonieta durante el reinado de Luis XVI. En la foto les muestro la Iglesia Ortodoxa Rusa de 1810, pagada por aristócratas de la corte de los Zares que en aquellos locos años veinte, bailaban sin parar cuando inauguraban la “Saisón Russe” en el Hotel du Palais.

En la Suite pegada a la del rey Farouk que yo ocupaba vivió entre 1921 y 1924 al famoso compositor ruso Igor Stravisnky.

Dentro de la interminable lista de visitantes ilustres fidelizados por el encanto del histórico Hotel y de Biarritz, les citaré solo a unos pocos como Edith Piaf, la Duquesa de Windsor, Porfirio Rubirosa, Bing Crosby, Jane Mansfield, María de Borbón, Alfonso XIII, la Emperatriz “Sissi”, Eduardo VII, Leopoldo II, Sarah Bernhardt, Gary Cooper, Rita Hayworth, Frank Sinatra, Ava Gardner, Tyrone Power, Cocteau, Chaplin, Hemingway, Luis Miguel Dominguez, etc. etc. etc. Hasta el infinito y mucho más; chic y glamour a toneladas.






Otros símbolos de Biarritz son los toldos playeros de rayas azules, verdes, rojas o amarillas, Les Sandales d´Eugenie, su “Savoir Faire”, su look o su tenue, el colorido de sus cestos y sus tiendas de Dulces con mayúsculas y Chocolates.

Los tres templos de la Gula en que deben pecar repetidamente son:

1.  C. Henriet                                         
2.  Paries, www.paries.fr  y                     
3.  MIremont, www.miremont-biarritz.com

Los macarons, aunque son originales de San Juan de la Luz, tienen tienda los más famosos también en Biarritz.

Una buena tienda de vinos desde 1822 es Nicolás, www.nicolas.com.

La fama del chocolate en esta región se debe a que muchos judíos artesanos reposteros, decidieron fijar aquí su residencia cuando fueron expulsados de España y ahora no nos queda más remedio que visitarles con frecuencia para endulzar nuestras vidas.

En esta última y relajante imagen de nuestra escapada al Hotel du Palais, les muestro el Centro de entrenamiento de Ibarritz, que es único en Europa por la belleza de su nivel técnico, www.golfilbarritz.com, es un bellísimo campo de 9 hoyos frente al Océano, viéndose al fondo del mítico monte Jaizkibel y su Mirador sobre Hondarribia, donde se encuentra el Santuario-ermita de su Patrona Nuestra Sra. la Virgen de Guadalupe y que es donde se inicia el Camino de Santiago por la Costa.

Me encantan también Hondarribia, Zarauz y Guetaria y quizás algún día vuelva a realizar la escapada a esos mágicos lugares del bellísimo País Vasco que idolatro.



 
     
 
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