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Por Javier Vidal.
Sus últimas reflexiones me han llenado de orgullo Sr. González, siga haciéndolas públicas, por favor, ya que son coincidentes con las mías casi al cien por cien.
Si las medidas “racionales” de estímulo económico se cortan antes de tiempo volveremos para atrás inexorablemente.
El déficit público hay que reducirlo con pragmatismo, ascetismo y mucho sentido común, sin acojonarse por el porcentaje de déficit que tengamos en relación con nuestra capacidad productiva o P.I.B.
La máxima prioridad de España, debería ser crecer y así generar nuevos empleos e ilusiones, hay que hacer crecer otra vez el consumo y la riqueza, con cabeza, con prioridades empresariales y con un aumento claro de la productividad.
Insisto, hay que racionalizar al máximo los gastos innecesarios y fomentar la cultura empresarial de la inversión.
Debería Vd. hablar con los líderes sindicales y convencerles que los tiempos hace mucho que deberían haber cambiado, olvidándose de obrerismos y fascismos del pasado.
Coincido con Vd. que los salarios en su mayoría, aún siendo pequeños, hay que ligarlos a la productividad. A los malos trabajadores o manzanas podridas hay que sancionarlos bajándoles sus sueldos a la altura de su productividad.
Ningún trabajo, ni la vida, son para siempre, hay que despedir al mal funcionario y hay que pagar más al que lucha por su empresa o por su administración pública.
No coincido con Vd. en el aumento de la edad de jubilación, pero si en la voluntariedad de la misma, hay que ampliar la mayoría de edad a los 17 años y rebajar la fecha de jubilación a los 64.
Si todos trabajamos más y eliminamos a los que contaminan la sociedad, todos seremos un poco más felices.
Hay que buscar medidas rápidas, sin intervención de los Jueces que ralentizan las soluciones empresariales, para que cuando una empresa empieza a entrar en pérdidas, pueda despedir a los trabajadores que sobren, indemnizándoles con 20 días por año y con la prioridad de reincorporarlos, con la devolución de la indemnización, cuando el bache se haya superado.
No al despido libre, como preconiza para crear empleo el fenicio hotelero presidente de AC Hoteles, Sr. Catalán.
Los sindicatos deben ayudar a limpiar la administración pública y las empresas privadas, de la poca escoria laboral que hay y que hace a todos muchísimo daño.
Hay que volver a sentir el amor al trabajo y acabar con todos los gastos innecesarios o suntuarios.
El buen espíritu empresarial, es el único que puede salvar con honor, esta crisis que está diezmando, con el paro creciente, las ilusiones de una generación abocada al pesimismo.
Hay que castigar por la vía penal todo tipo de chorizadas de políticos indignos de todos los partidos; hay que rebajarles los sueldos al menos en un 30 % y hay que exigirles honor, competencia y productividad. No pueden ni deben ganar igual todos los que se dedican a la honorable clase política; pues si en la empresa privada ganaban mucho más, si se pasan a trabajar para todos, deben seguir ganando al menos lo mismo.
En este mundo global, competimos por todas las nuevas inversiones y los nuevos contratos fijos deberían tener una cifra por despido improcedente de un máximo de veinte días por año, aunque yo la dejaría en 15 para así compensar los 45 días de indemnización que respetaría a los trabajadores fijos en activo.
Sobran políticos a tutiplén y hay que ser muy espartanos con todos los gastos privados empresariales y públicos sobremanera.
No hay que dar subvenciones sin pedir nada a cambio para la sociedad que las da.
Hay que eliminar los caciques bananeros que hay en todos los partidos, ya que con su cabronazo dogmatismo, esconden su incompetencia y sus ansias de eternizarse en el Poder.
Hay que eliminar a miles de chorizos sin denominación de origen que hay en la CEOE, CEPYME, Sindicatos y en todos los Partidos Políticos.
Los políticos sin formación e ineptos tienen que desaparecer de todos los grupos, desde el Sr. Camps al Sr. Bono. A la Política no debe llegar nadie para aumentar su patrimonio personal, hay que llegar por el honor de servir a la sociedad, desde diferentes puntos de vista, en la pragmática gestión pública las ideologías no pueden ser nunca de piñón fijo; en la vida, el motor del mundo que es el amor y la pasión, tampoco son de piñón fijo.
La envidia es innata a la raza humana, seguirá existiendo y el “ladran, luego cabalgamos”, es y será una eterna canción de éxito.
No somos, afortunadamente, clónicos y el tener la cabeza despierta es la mayor rentabilidad de la necesaria vanidad humana.
Sres. Zapatero y Rajoy, Vdes. prometieron hace poco que el día uno de Junio las pequeñas y medianas empresas, a través del Instituto de Crédito Oficial, I.C.O., podrían obtener, al menos, 100.000 euros de crédito rápido, en condiciones ventajosas y de su acuerdo para seguir potenciando las PYMES no hay nada de nada; jubílense ya los dos de la manita y dejen que vengan los viejos pero actualizados roqueros a poner las pilas a un país que está al borde del precipicio.
Como ejemplito, por lo que a mi vanidad se refiere potenciar, les diré que los resultados brutos de la empresa que dirijo y soy copropietario, durante los meses de Mayo y Junio de 2010, ha aumentado la venta bruta, como pueden comprobar los políticos por el IVA que recaudamos y pagamos trimestralmente, en un humilde 60 % sobre las cifras del malísimo año 2009 y eso al menos a mí y a mi equipo nos llena de orgullo y satisfacción.
Para ser un poco honrado, Sr. Zapatero, debería convocar urgentemente elecciones anticipadas y quizás tendrían que volver a presentarse el Sr. González Márquez y el Sr. Aznar, con listas abiertas, por supuesto.
Yo daría mi voto al Sr. González, pues la evolución de su preclara mente política, me ha dejado completamente anonadado.
Les dejo dos bellas imágenes de la Villa Blanca de Luarca y de su Mesa de Mareantes y Navegantes, para que relajen sus mentes de vacaciones, pues yo les digo adiós, hasta el próximo mes de Septiembre, donde seguiré dando caña a fondo a todos los políticos que hagan algo mal o no hagan nada, aunque algún descabezado dogmático, piense de mi que soy un fascista no reconvertible; abominables y mindunguis envidiosos e incompetentes de la nada, afortunadamente todos no somos clónicos o iguales de bobos, ni de gourmets. En Septiembre si vivo, me encantará seguir provocándoos, ya que es lo único que puedo y me encanta hacer para jorobaros un poquito.
P.D.: Me juego casi la vida que de las tres mil cuentas de presuntos defraudadores, que los franceses nos han dicho que hay en Suiza, la atractiva funcionaria Sra. Salgado, no va a conseguir recuperar a corto plazo, ni mil euros en total, sólo buenos titulares en la prensa para mantener al personal amomiado, pero poquísima productividad de la que nos gusta al Sr. González Márquez y a un humilde servidor; al que ya saben que exceptuando la belleza natural y humana, se la rechanchinfla casi todo, admirados y distinguidos políticos ineptos del trágico vodevilismo hispano. |